Izquierda Unida de Azuqueca de Henares considera insuficientes y tardías las disculpas ofrecidas por el alcalde tras la expulsión de la presidenta de la Junta de Personal durante el último pleno municipal.

Para la formación, el problema no es únicamente el retraso en pedir perdón, sino que la actuación nunca debió producirse. “Si el alcalde era consciente de que había cometido un error, las disculpas tendrían que haberse producido de forma inmediata al concluir el pleno. Esperar cuatro días resta credibilidad al gesto y transmite la sensación de que las disculpas responden más a la presión generada por lo ocurrido que a un verdadero ejercicio de responsabilidad política”, ha afirmado María José Pérez Salazar, portavoz del grupo municipal.

Desde Izquierda Unida subrayan que quien ostenta la Alcaldía tiene la obligación de garantizar el respeto institucional y preservar el diálogo democrático, especialmente cuando se trata de representantes legítimos de las trabajadoras y los trabajadores municipales.

“La expulsión de la presidenta de la Junta de Personal constituye una actuación impropia de quien debe representar a toda la ciudadanía y velar por el normal funcionamiento de las instituciones. No fue un simple error de formas, sino una decisión que proyectó una imagen de intolerancia hacia la representación sindical y deterioró el clima de diálogo que debe presidir cualquier administración pública”, ha señalado Pérez.

La formación considera que pedir disculpas días después no repara el daño institucional causado ni elimina la gravedad de unos hechos que, a su juicio, nunca debieron producirse. “La responsabilidad política no consiste únicamente en pedir perdón cuando la polémica ya está abierta. Consiste, sobre todo, en actuar con serenidad, respeto y sentido institucional para evitar que situaciones como esta lleguen a producirse.”

Izquierda Unida recuerda que el diálogo con la representación sindical no es una concesión del Gobierno municipal, sino una obligación democrática. “Los conflictos laborales se resuelven mediante la negociación, el respeto mutuo y el reconocimiento de la legitimidad de quienes representan a la plantilla, nunca desde la descalificación o decisiones que puedan interpretarse como un intento de silenciar esa representación.”

Por todo ello, Izquierda Unida exige al alcalde que, además de pedir disculpas, rectifique su forma de relacionarse con la Junta de Personal y garantice que episodios como el vivido en el último pleno no volverán a repetirse. “Las instituciones merecen ejemplaridad, y la plantilla municipal merece respeto. La defensa de los servicios públicos comienza por respetar a quienes los hacen posibles cada día.”

La formación concluye que continuará fiscalizando la actuación del Gobierno municipal y defendiendo los derechos laborales, la representación sindical y la calidad democrática de las instituciones municipales.

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