Los ediles del grupo municipal de Izquierda Unida han mostrado su más absoluto rechazo a las manifestaciones de Manuel Corral, portavoz del PP en Azuqueca.

La portavoz del grupo, María José Pérez Salazar, juntos a sus dos compañeros, Edgar Fernández y Rodrigo Vasco, han calificado de indecente e irrespetuoso los comentarios del señor Corral en la red social Twitter.

Desgraciadamente, son numerosos los ejemplos que, casi a diario, podemos ver en cualquier medio de comunicación o red social en el que, en el trascurso de un debate o discusión, una de las partes ataca al contrario utilizando argumentos con los que intenta desacreditarlo, ya sea por su aspecto personal, género, rasgo físico, opción sexual, nacionalidad, cultura o religión. Su lengua se cimenta en la descalificación del rival, actitud nada democrática, encarnada por una persona que paradójicamente dicen defender la democracia, ha declarado Pérez.

Esto es conocido como “Argumento ad hominem” (argumento contra el hombre) y se trata de una de las falacias más famosas y utilizadas en múltiples discusiones cuando una de las partes, en lugar de rebatir lo que la parte contraria dice y argumentar su postura con algo demostrable que le dé la razón, lo que hace es ofender al contrincante.

María José Pérez ha afirmado que se corre el peligro de normalizar un lenguaje tóxico que destruye el diálogo basado en el contraste de opiniones. Desgraciadamente, la pérdida del mínimo respeto hacia los oponentes políticos se está extendiendo entre la ciudadanía a través de los medios tradicionales y las redes sociales, lo que está produciendo un deterioro del diálogo democrático.

Los ataques a la persona no tienen ninguna justificación en política. Las ideas se defienden con argumentos, porque la dialéctica es el modo civilizado de entenderse entre ciudadanos.

 La democracia no es una palabra sin contenido, sino una actitud de respeto y solidaridad a la voluntad del pueblo y a la ciudadanía que lo integran.

La portavoz de la formación de izquierdas ha finalizado afirmando que, si la clase política debiera representar un papel de ejemplaridad a la hora de escenificar el debate ideológico, parece claro que el radicalismo del señor Corral, proclamado candidato a la alcaldía para las próximas elecciones municipales, juega a aplastar cualquier intento de buscar la moderación, el razonamiento y el diálogo sosegado. Desde luego, no es lo que se merece la institución a la que representa ni el conjunto de la población.