Presupuesto de fiestas para el año 2016

En febrero de este año ya se lo decíamos al señor Blanco, “la transparencia y claridad deben constituir una práctica habitual en el comportamiento de las administraciones públicas y de los gobierno para contribuir a mejorar la información de los ciudadanos, derecho que resulta fundamental en el marco de una sociedad desarrollada. No tiene como finalidad alimentar la curiosidad morbosa de los gobernados, sino permitirles que conozcan la gestión de turno y hacerles conocedores del destino de sus impuestos. No se puede entender la democracia sin transparencia y sin contar con la participación de la ciudadanía en la vida municipal, sobre todo, en los asuntos de mayor calado”.

En la actualidad, no hay problema en publicar la información que el ciudadano necesita para cumplir con sus obligaciones, pero sí existe un cierto recelo a que se publiquen los datos económicos que permitan a los ciudadanos comprobar el destino efectivo de los ingresos obtenidos con los impuestos, cosa que no entendemos.

El pasado 22 de abril, le solicitábamos por escrito al equipo de gobierno de Blanco que publicase en el Portal de Transparencia municipal los presupuestos del año 2016 desglosado por partidas tal y como se hace en muchos otros municipios, como por ejemplo en Rivas. Desgraciadamente y como todos hemos tenido la ocasión de comprobar, lo que aparece en el portal de transparencia azudense es un gráfico  con el resumen de los ingresos y gastos previsto para este año, en el que se utiliza conceptos muy técnicos, sin desglosar las partidas y con el que se nota que no está pensado para que los contribuyentes conozcan el destino que se le da a su dinero.

Le recordamos al señor Blanco que quien administra intereses o bienes ajenos debe rendir cuentas de su gestión. Su gobierno debe ser mucho más transparente, informar a las vecinas y vecinos de la situación económica-financiera del Ayuntamiento y decir a las claras cuál es el destino que da al dinero público, pero parece que prefiere optar por un modelo oscurantista. Y aún se atreve hablar de participación y transparencia.

PRESUPUESTO DE FIESTAS AÑO 2016