No sólo son las medidas que se proponen, sino las imprudencias que se evitan

Tras la publicación la Orden SND/399/2020, de 9 de mayo, para la flexibilización de determinadas restricciones de ámbito nacional, establecidas tras la declaración del estado de alarma en aplicación de la fase 1 del Plan para la transición hacia una nueva normalidad, BOE nº 130, de 9 de mayo, el Ministerio de Sanidad en el uso de sus facultades y competencias en el marco del vigente, procedía a regular, entre otros sectores y servicios, el funcionamiento y el uso de las bibliotecas en todo el territorio nacional. Todas estas directrices serían de obligado cumplimiento para todos los titulares y gestores de bibliotecas de cualquier tipo que se encuentren situados en territorios que se encontrasen a partir del 11 de mayo de 2020 en la fase 1 del referido Plan para la transición hacia una nueva normalidad.  

Por su parte, el Gobierno regional, el 8 de mayo, a través de la Comisión Técnica de la Red de Bibliotecas Públicas de Castilla-La Mancha, acordaba en un documento dirigido a las bibliotecas públicas de la región una serie de recomendaciones técnicas para la progresiva reapertura de sus servicios bibliotecarios. Según dichas recomendaciones, la reapertura tendría una fase inicial desde el día 11 en la que sería posible la devolución de los materiales prestados con anterioridad al inicio de la cuarentena, así como el préstamo de documentos previa solicitud vía telemática, pero sin que fuese posible el acceso al interior de los centros. En una segunda fase, que coincidirá con la mejora de la situación decretada por las autoridades en cada territorio y prevista, en principio, a partir del día 25, las bibliotecas podrán permitir el acceso de los ciudadanos a sus instalaciones, pero de forma muy limitada, tanto en lo referente al aforo, como a los servicios que se ofrezcan.

Sin embargo, en Azuqueca de Henares, el Gobierno municipal de José Luis Blanco anunciaba, el día 6 de mayo, tres días antes de la publicación la Orden SND/399/2020, de 9 de mayo y de la aprobación del documento de recomendaciones del Ejecutivo autonómico para las bibliotecas públicas, no sólo la apertura del servicio de préstamo de libros de la biblioteca municipal, en el que los libros serían «previamente desinfectados», no que guardarán un período de cuarentena que es el tratamiento que deben seguir, sino también la de la sala de estudios. Esto último, no está previsto hasta la tercera fase, si es que coincide con una mejora clara de la situación sanitaria y no antes del 10 de junio. Será entonces cuando se permita la entrada a las salas de estudio de forma limitada y con las garantías de higiene y distancia social.

Según ha manifestado la portavoz del grupo, María José Pérez Salazar, después de haber sido conocedores a través de la prensa, de la apertura de la sala de estudios de la biblioteca municipal «Almudena Grandes», realizamos una serie de preguntas en el Pleno celebrado el 7 de mayo ante las dudas que nos generaba semejante decisión.

Las respuestas dadas por la Concejala de Educación Global, Susana Santiago, dejaron claro que la decisión no era más que fruto de la improvisación e irresponsabilidad y que no se había seguido ninguna pauta del Ministerio de Sanidad, porque entre otras cosas, esta medida no ha sido contemplada para la Fase 1 de la desescalada.

Afortunadamente y después de preguntar en el Pleno por este asunto, el Gobierno de Blanco dio marcha atrás a la decisión.

No olvidemos que las decisiones que adopten los gobiernos sobre cómo responder a la pandemia COVID-19 repercutirán sobre la salud del conjunto de la ciudanía. Por ello, en el contexto de la propagación de una epidemia, lo prioritario es garantizar la asistencia preventiva de nuestras vecinas y vecinos e impedir así que aumente el número de contagios. Desde nuestra formación lamentamos que por sacar un titular se ponga en riesgo la salud de la población,  finaliza Pérez.