El gobierno de José Luis Blanco vota en contra de que se refuerce la Atención Primaria para que se puedan empezar a tratar a los pacientes de manera presencial y realizar las pruebas diagnósticas

El grupo de Izquierda Unida presentaba una moción al Pleno de la Corporación solicitando el refuerzo urgente de la Atención Primaria y la apertura inmediata del segundo Centro de Salud y del nuevo Hospital Universitario Provincial.

Los ediles del grupo municipal IU han lamentado el espectáculo tan bochornoso que tuvieron que presenciar al ver que a José Luis Blanco y a su grupo la asistencia sanitaria con garantías para los azudenses y los castellano-manchegos en general, les da completamente igual.

Según ha manifestado la portavoz del grupo, María José Pérez Salazar, mientras manifestábamos en el Pleno que la atención primaria, después de un año de pandemia, sigue infradotada y con su personal sobrecargado, y debido a ello, los pacientes no están siendo atendidos ni diagnosticados como se merecen, los ediles del grupo sociales prefirieron mofarse en vez de tomar cartas en el asunto y defender la Sanidad pública.

Lamenta que ante una situación tan grave como la que atravesamos, y todo porque no ha habido una fuerte intervención autonómica que la revierta, en la que muchas enfermedades no están siendo tratadas, pruebas de diagnóstico que no se realizan, lo que está provocando que patologías graves permanezcan ocultas, quirófanos cerrados y personas que están falleciendo a consecuencia de ello, el señor Román, el señor Pinillos y la señora Martín prefirieran no sólo negar la realidad, sino reírse de ella. Ese es el respeto que le brindan a las personas enfermas y fallecidas a consecuencia de esta crisis.

Los datos objetivos, por mucho que la responsable del área de Desarrollo Saludable, la señora Charo Martín lo niegue, después de haber evitado el debate público, demuestran que el sistema de atención primaria en España ha sufrido dos pandemias: la de la COVID-19, y la de la gestión sanitaria, que ha adolecido de una falta de planificación e inversión suficiente para afrontar la primera, situando este servicio entre el abandono y el desmantelamiento. Y unas de las Comunidades Autónoma que peor parada sale es Castilla-La Mancha, al ser la región que más ha desinvertido en sus servicios de Atención Primaria desde 2009, UN 11,26%.

Pérez ha señalado que esta situación previa a la crisis sanitaria ha provocado graves consecuencias sobre el acceso al derecho a la salud en España durante la pandemia, especialmente para las personas más vulnerables, que padecen enfermedades crónicas o que requieren una mayor dependencia del sistema sanitario (aquellas con cáncer, enfermedades cardiovasculares o diabetes, etc.), las personas mayores, las personas que padecen enfermedades de salud mental, o inmigrantes.

También las mujeres, que representan la mayoría de las cuidadoras de las personas enfermas, han sufrido de manera desproporcionada el impacto de una atención primaria desbordada y han hecho frente a una sobrecarga de trabajo y cuidados. Y todo, porque se han desoído durante años las recomendaciones de la OMS y de otros mecanismos internacionales que instaban a reforzar la atención primaria desde el inicio de la pandemia, para poder garantizar el derecho a la salud de todas las personas, de manera especial las que se encuentran en situación de mayor vulnerabilidad.  

Este abandono de la atención primaria también se ha extendido al personal sanitario, que ha llevado a cabo su labor arriesgando su seguridad y bienestar, y sufriendo, sobre todo al inicio de la pandemia, por una falta de medios de protección que colocó a España, en abril, como el país europeo con más cifras de contagio en el sector en Europa.

Tal y como ha manifestado Amnistía Internacional en su informe, ningún sistema sanitario podía estar preparado para una pandemia de tal magnitud, pero España la está afrontando con un sistema de salud muy debilitado como consecuencia de los recortes llevados a cabo en los últimos años, especialmente con respecto a la atención primaria, fundamental para hacer frente a este tipo de crisis.

Que los señores y señoras socialistas del grupo de Blanco se mofasen en la tarde de ayer de una situación tan grave como esta era de esperar, pero mientras lo hacían, los pacientes hoy siguen siendo atendidos por teléfono, muchos deben esperar para una asistencia telefónica alrededor de 10 días y otros, por desgracia, están padeciendo enfermedades que previamente nos han sido diagnosticadas porque ni siquiera han sido atendidos. Personas que tenían dolores y ahora tienen metástasis y muchas otras han fallecido porque ni siquiera tuvieron un diagnóstico. 

Como dijimos, un panorama desolador que contrasta con el de unos gobernantes que no sirven más que para acudir a homenajes, salir en los medios de comunicación haciéndonos creer lo buenos gestores que son y que estarán esperando a las próximas elecciones para inaugurar las instalaciones sanitarias que después de casi 14 años permanecen cerradas, lo que supondrá un verdadero bochorno y una falta de respeto a la ciudadanía.

La portavoz de la formación de izquierdas ha terminado diciendo que su grupo lamenta que Azuqueca de Henares tenga que sufrir a un Gobierno que es incapaz de defender una Sanidad Pública de calidad, con garantías tanto para los ciudadanos como para los sanitarios y todo, porque les es más cómodo no alzar la voz, permanecer enrocados en sus sillones para que, llegado el momento, el partido los vuelve a colocar porque es para lo único que sirven.