Un Pleno inmoral

Comenzaba a las 18:30 horas un Pleno cargado de importantes asuntos (23 puntos en el orden del día) en una jornada muy singular, víspera de la huelga general convocada por los sindicatos mayoritarios contra la reforma laboral del PP.
Así que, por doble motivo, se imponía ir ligero: por imperativo legal de no alargar a otro día lo que estaba convocado para fecha concreta y porque a las 0:00 horas comenzaba el paro. Además, al Pleno acudieron numerosas trabajadoras (de la limpieza de instalaciones públicas y de servicios municipales financiados en parte con subvenciones de la Junta de Comunidades) con la intención de seguir los debates y de preguntar a los concejales, una vez finalizado el Pleno, lo que tuvieran a bien. Urgía, en consecuencia, acabar con margen antes de las 0:00 para no cercenar, además, el derecho del público a tomar la palabra.
Los cinco primeros puntos del orden del día no suscitaron polémica. Se aprobó por unanimidad el Plan de Protección Civil de Ámbito Local, así como una modificación del Reglamento del Registro Municipal de Parejas de Hecho para dificultar su utilización con fines fraudulentos.
Entrados en el sexto punto, el dedicado al presupuesto municipal para 2012, la concordia se resquebrajó. Como es natural, el gobierno del señor Bellido defendió a través de su Concejal de Hacienda, señor Blanco, el proyecto de presupuestos presentado, que asciende a 26.043.900 euros, con un capítulo de inversiones que computa 3.490.000 euros. El Concejal de Hacienda calificó el presupuesto de realista, comprometido y sostenible, todos ellos adjetivos irreprochables excepto por el detalle, no menor, de que algunos no se correspondían con la realidad.
Una vez llegado su turno, la intervención del Portavoz de IU se centró en advertir que el Ayuntamiento padece un problema de liquidez muy preocupante, causado en gran medida por los impagos de la Comunidad Autónoma, que debe casi siete millones de euros a nuestra ciudad (seis de los cuales son herencia de Barreda y el otro de Cospedal), deuda que asfixia y compromete cualquier presupuesto municipal. Además, resaltó que, por desgracia, las previsiones económicas nacionales para 2012 son terroríficas, con recesión, un horizonte de paro de casi seis millones de trabajadores, una nueva contracción del presupuesto de la Junta de Comunidades resultado de la previsión de reducir su déficit del 7’3% al 1’5% de su PIB y más recortes procedentes del gobierno central, empeñado también en rebajar su déficit del 8’5% al 5’3% del PIB. Con este panorama, el portavoz de IU señaló que las previsiones de ingreso defendidas por el Concejal de Hacienda se antojaban muy inciertas, especialmente las provenientes del gobierno de Cospedal. Además, subrayó que era dudosa la suposición de que el aumento de los precios públicos en cultura, deportes y servicios sociales produzca un incremento automático de la recaudación municipal, porque muy bien podría verse el efecto contrario, dada la desproporción de la subida aplicada sobre los mismos.
A estos problemas de orden general, el Portavoz de IU, Alvarado, añadió otro, siendo éste de carácter más doméstico: el de los recortes en limpieza y el posible despido de cuatro trabajadoras de servicios municipales (Biblioteca, Ludoteca y Atención a Mayores) al haberse perdido las subvenciones que el gobierno autonómico aportaba sobre ellas. Según Alvarado, el gobierno del señor Bellido, amparándose en un fariseísmo de vía estrecha, dice lamentar de todo corazón recortar los salarios, ya extremadamente bajos, de casi cuarenta trabajadoras de la limpieza y tener que rescindir los contratos de otras cuatro trabajadoras municipales, porque las circunstancias adversas y la malicia de Cospedal le obligan a ello. Según Alvarado, en términos contantes y sonantes, el recorte de casi el 40% de las horas de limpieza supondría un “ahorro” para el Ayuntamiento de 128.248 euros al año. Por otra parte, la pérdida de las subvenciones provenientes de la Comunidad Autónoma para sostener a las cuatro trabajadoras municipales empleadas en la Biblioteca, la Ludoteca y el Centro de Ocio de Mayores, ascendía a 52.262 euros. En total, 180.510 euros de “ahorro” que, de ejecutarse, se traducirán en comprometer la higiene de una buena porción de las instalaciones municipales, recortar salarios modestos a cuarenta trabajadoras, impedir que la biblioteca municipal tenga horario continuo y echar a la calle a cuatro trabajadoras que, por más que le pese al señor Alcalde, son empleadas municipales. Ante tamaño destrozo, resultado de un recorte brutal e intolerable, Alvarado señaló un remedio: reducir otros gastos del capítulo dos y del capítulo uno con el fin de mantener las condiciones salariales del personal de limpieza y, a la vez, mantener en sus puestos de trabajo a las cuatro trabajadoras municipales. A tal fin, propuso que se eliminara la partida de los contenedores de poda (138.000 euros al año) y que se suprimiera la edición en papel de la revista Azucahica (50.000 euros al año), que pasaría a ser electrónica, manteniendo la aportación que ADA recibe por su reparto, pero a cambio de otra colaboración. Y animaba, además, a un recorte del 5% de los salarios y aportaciones a cargos públicos (ahorro de 28.000 euros) y a revisar diferentes partidas, como la de fiestas (350.000 euros), con el objeto de satisfacer otras necesidades más perentorias. Y como prueba de sinceridad, Alvarado afirmó que si el equipo de gobierno aceptaba su propuesta, daría un sí a los presupuestos a pesar de las muchas dudas que le suscitaban. Finalmente, señaló que era prudente postergar algunas inversiones a un mejor momento (325.000 euros del proyecto de fotovoltaicas, por ejemplo), porque en tiempos de adversidad lo principal es asegurar los salarios y el empleo de los trabajadores del municipio.
La reacción del Concejal de Hacienda a la propuesta de IU resultó displicente, pero aún se movió en los márgenes de la urbanidad. Demostrado con números en la mano que era posible no cometer tamaña tropelía contra tanta trabajadora, el señor Blanco optó por decir vaguedades sobre la misión del gobernante y otros tarariras que no resistirán el paso del tiempo. Tras minutos de retórica hueca, concluyó que su grupo no aceptaba la propuesta de IU y que los recortes en limpieza y los cuatro despidos eran ineludibles. En su turno de réplica, Alvarado, decepcionado por la gratuidad y la crueldad de la decisión del gobierno socialista de mayoría absoluta, no tuvo más remedio que decir: “es demoledor, el gobierno del señor Bellido prefiere una revista de tirada gratuita y unos contenedores de poda que proteger a cuarenta trabajadoras de la limpieza e impedir que cuatro empleadas municipales se vayan a la calle.”
Estas palabras, no por severas menos ciertas, despertaron la ira del señor Alcalde que, en un turno en el que no cabía réplica, se explayó con un discursito trufado de mentiras, descalificaciones, medias verdades y exabruptos impropios de la autoridad que encarna. Sus palabras soliviantaron los ánimos de la mayoría del público asistente, especialmente de las trabajadoras que habían escuchado con paciencia las razones de unos y de otros desde los bancos del salón de plenos.
Suele ser ya penosa costumbre que el señor Alcalde, cuando algo le incomoda (y lo que más le disgusta es que le destapen en público sus contradicciones o las de sus concejales), utilice su turno final en los Plenos para soltar porciones de falsedades, falte al respeto y mienta, y una vez desahogado, en la seguridad de que el aludido no puede defenderse, pida excusas al ofendido por el tono faltón empleado. No se percata el Alcalde que cuando obra así muestra una debilidad conmovedora. Recuerde el señor Alcalde, que lo es porque, entre otras razones, hace pocos meses, en su programa electoral, prometió que “mejoraremos el ocio de nuestros niños y niñas y de sus familias, generando nuevos espacios en parques y plazas y aumentando el servicio de la Ludoteca Municipal (…) ampliaremos el horario de la Biblioteca Municipal (…) y aumentaremos la plantilla de limpieza…” Sobran los comentarios.
En su turno de intervención sobre los presupuestos, el PP esquivó mencionar cualquiera de los problemas anteriormente discutidos, repitiendo la intervención del año 2011, que fue igual a la del año 2010 y así hasta el principio del linaje de Adán.
Terminadas las escaramuzas, el presupuesto fue aprobado por los votos a favor de la mayoría absoluta del PSOE. IU votó en contra y por razones que aún se desconocen el PP tampoco le otorgó su favor. Con este resultado, el Portavoz de IU, Emilio Alvarado, manifiesta que “todos los concejales del PSOE son responsables del futuro de las cuatro trabajadoras municipales que, si nada lo remedia, serán despedidas, del empeoramiento de las condiciones laborales de las empleadas de la limpieza y de la falta de higiene que pudiera producirse en los edificios municipales, que se atenderán mucho menos que antes. Espero que en lo relativo a la limpieza no recurran al engaño de encargar antes que después horas extraordinarias para tapar un error mayúsculo, o de colar de matute ampliaciones del pliego a las primeras de cambio. Estaremos muy atentos.”
Visto para sentencia el punto sexto, se pasó a discutir el Plan de Ajuste, que es un procedimiento arbitrado por el Gobierno de la nación para que los Ayuntamientos que lo reclamen reciban un crédito privado avalado estatalmente (al 5% aproximadamente y a 10 años) con el que pagar las facturas que deben a sus proveedores. El Plan de Ajuste es, en esencia, un compromiso de que la administración que recibe el crédito está en condiciones de devolverlo, aún cuando ello suponga subir los impuestos a los vecinos, recortar servicios o despedir a trabajadores propios. En el caso de Azuqueca de Henares, el sacrificio vendrá por el lado de los impuestos, las tasas y los precios públicos (singularmente el IBI, que subirá dos veces en el 2012, y los precios públicos de cultura, deportes y servicios sociales) así como por la supresión de algunos servicios propios. La opinión del Portavoz de IU a propósito de este plan era ambivalente, pues si bien hay que hacer lo posible y más por pagar lo que se adeuda, es indudable que sería mejor hacerlo de otro modo, sin intermediación de la banca privada y pagando el tipo de interés que el BCE cobra a las entidades financieras, esto es, el 1%. En el caso de nuestra ciudad, por decisión del gobierno de Rajoy, el plan de pagos supondrá una carga por intereses para los vecinos de 1.286.000 euros, que se la embolsarán los bancos participantes sin despeinarse. Además, el portavoz de IU señaló que la morosidad del Ayuntamiento de Azuqueca de Henares es resultado en buena medida de la morosidad de la Junta de Comunidades, administración que debería hacerse cargo del coste extra de nuestras deudas a proveedores. Por estas razones principalmente, IU votó en contra del Plan de Ajuste, que recibió el voto favorable del PSOE y del PP.
Llegados a este punto del Pleno, tocaba resolver tres asuntos fiscales: la subida de la tasa del agua y la del autobús urbano (de la única línea que sobrevive a los recortes), y la conversión a precio público de la tasa de las guarderías. IU se abstuvo en la primera cuestión, porque entendía que la tarifa se subía demasiado en el primer tramo de consumo y, por el contrario, demasiado poco en el último. En cambio, votó a favor del incremento de 10 céntimos en el viaje sencillo del autobús urbano, con el fin de hacer lo posible por mantener, al menos, un mínimo de servicio. Finalmente, Alvarado votó en contra de la transformación de la tasa de guarderías en precio público, porque este cambio impedirá en el futuro, cuando sea menester discutir de nuevo su cuantía, que tal cosa ocurra a la vista de todos. Independientemente del voto de IU, todos estos asuntos fueron aprobados porque contaron con el sí de la mayoría absoluta del PSOE.
A estas alturas de la jornada, poco quedaba ya para que dieran las 0:00 horas, por lo que los portavoces de los grupos municipales acordaron retirar cinco mociones del orden del día (quedando pendientes para su discusión y votación en el próximo Pleno), abordando sólo las provenientes del Consejo Local de Igualdad y del Consejo de Cooperación.
En el caso del Consejo Local de Igualdad, la moción, resultado de un consenso previo casi absoluto alcanzado en ese órgano de participación ciudadana, al que no se sumó el PP por obediencia a sus jefes políticos, pretendía conmemorar el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer. En la moción se reivindicaba la Ley de Salud Sexual y Reproductiva, garante indispensable del derecho de las mujeres en lo relativo a una maternidad responsable y libremente aceptada, y se pedía la retirada de la reforma laboral del PP porque, entre otras cosas, impide la conciliación de la vida laboral y familiar al imponer una violencia estructural de parte contra la maternidad. Por vez primera en muchos años, el PP azudense se desmarcó de una moción conjunta sobre la conmemoración del 8 de marzo, demostrando que es una sucursal de la calle Génova y que sobre asuntos de libertades y derechos de las mujeres pretende imponer, ahora que goza de mayorías absolutas en Toledo  en Madrid, la moral hipócrita y feudal de las sacristías.
Algo parecido ocurrió con la moción apoyada por la casi totalidad de los miembros del Consejo de Cooperación y que fue redactada por la Coordinadora de ONGD de Castilla-La Mancha, que pedía que el Gobierno de Cospedal, tan de mantilla española y proclive a vestir a Cristo de frac, rectificara la decisión sin precedentes de suprimir la cooperación al desarrollo. La razón es evidente: la eliminación de esos fondos llevará al desamparo, la enfermedad y la muerte a ancianos, mujeres y niños en aquellos lugares del mundo hace mucho olvidados por Dios y por los hombres. No conmovieron a las señorías del PP las razones morales que se esgrimieron en el Pleno para convencerles de la atrocidad de la medida. El Portavoz del IU, Alvarado, dijo que bastaría con restaurar el Impuesto de Sucesiones y Donaciones y la versión original del Impuesto de Patrimonio (suprimidos en el año 2008 por el PSOE, con el aplauso del PP), para sufragar la cooperación al desarrollo de Castilla-La Mancha, y que se trataba de elegir entre perdonarles impuestos a los más ricos o admitir la muerte de miles de desdichados en países condenados al atraso y la miseria. Las razones no ablandaron las conciencias de los concejales del PP, que tendrán que cargar con la culpa de haber consentido la eliminación de unas partidas que llevarán a la tumba a muchos pobres inocentes. Muerta es la fe sin obras, como decía el teólogo.
Terminemos esta penosa parte del Pleno diciendo que ambas mociones, a pesar del no del PP, fueron aprobadas con el voto favorable del PSOE y de IU.
El último punto del orden del día consistía en proponer a D. Santiago Casas, concejal del PSOE, como representante del Ayuntamiento de Azuqueca de Henares en el Consorcio de Bomberos, lo que se aprobó con los votos favorables del PSOE y del PP, y la abstención de IU.
Finalizado el Pleno, casi a las 0:00 horas, restaba que el público que así lo solicitase preguntara a los concejales sobre cuestiones tratadas en el orden del día. Las señoras de la limpieza pidieron la palabra, así como las dos trabajadoras de la Ludoteca y un ciudadano. Las señoras de la limpieza y las empleadas de la Ludoteca se quejaron con amargura del trato dispensado por el gobierno del señor Bellido y dijeron no entender las razones que las ponían en la picota. En cuanto al ciudadano, se quejó de la actitud molesta y contumaz de algunos concejales del equipo de gobierno, que en los Plenos acostumbran a juguetear con los teléfonos móviles en vez de atender con respeto a las obligaciones a las que se deben.
El señor Alcalde se encomendó la tarea de contestar personalmente a todas estas cuestiones que, por cierto, no iban dirigidas obligatoriamente a él, demostrando con ello que no confía demasiado en las capacidades de algunos de sus concejales, los más concernidos por las medidas de recortes y los reproches. En todo caso, sus respuestas, por llamarlas de algún modo, fueron, como diría el clásico, un monumento “al imperio de las formas palabreras que se contradicen con las acciones”. Fue tal la indignación que produjo la percalina retórica del señor Alcalde, que dos de las trabajadoras que habían ejercido su derecho a preguntar tuvieron que abandonar inopinadamente el salón de plenos con lágrimas en los ojos. Contemplado este último espectáculo, no hay zancos que eleven ya la condición del primer edil.
Y de esta manera tan lamentable y triste, con menoscabo de la moral colectiva, acabó el Pleno del 28 de marzo, veinte minutos después de haber concluido la jornada. Había comenzado ya la huelga general.
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