Crónica del pleno del 26 de diciembre

Último pleno del peor año del que guardamos memoria, 2013, no por culpa del número sino por quienes gobiernan en Madrid y en Toledo y, también, por lo que arrastramos de un pasado que es obra suya, de otros y de quienes les votaron, que ahora sufren de amnesia o esparcen culpas injustamente a todo lo que se mueve con tal de no asumir la responsabilidad personal, que es mucha.

Este país no tendrá arreglo mientras no haya un examen general de conciencia, por eso nuestra historia se repite, en lo peor sobre todo. Será la vena católica de que la culpa lleva al perdón y éste al relajamiento, o la falta de compromiso para con la comunidad, resumida en el ándeme yo caliente y ríase la gente, pero por una u otra razón no se da el paso hacia un cambio personal que afecte a millones y que es condición indispensable para la transformación social de verdad.

Pero dejemos las divagaciones para otro momento.

Comenzó el pleno con el cambio de portavocía en el grupo popular, que ya se parece poco al que inició la legislatura. No es costumbre de IU comentar las cuestiones domésticas de otros partidos porque quienes deben darlas, si lo estiman conveniente, son los que las deciden y a quienes afectan, así que obraremos una vez más siguiendo esta regla.

Presentó el gobierno las alegaciones a la plantilla efectuadas por el comité de empresa y la junta de personal. Legalmente el gobierno sólo tiene la obligación de informar al comité de empresa de cómo será la plantilla de personal, documento anexo al presupuesto sin cuya aprobación éste no se puede ejecutar, cosa que hizo, aunque lo que le reprochaba la representación laboral era que la plantilla no había sido negociada y que la relación de puestos de trabajo (RPT) es defectuosa. Gobierno y sindicatos tenían razón, a juicio del portavoz de IU, por lo que se abstuvo en la votación, no sin pedirle al gobierno municipal que acordase con los trabajadores una RPT adecuada a la realidad. En la votación final las alegaciones del comité de empresa fueron rechazadas por la mayoría absoluta del PSOE. El PP, por su parte, también se abstuvo.

Los puntos 3 y 4 del orden del día trataban asuntos similares: la creación de consejos sectoriales de participación, el de los niños y el de los mayores.

IU votó a favor de ambos a pesar de que en el de los niños se mantiene una estructura intermedia, innecesaria y sin equivalencia en otros órganos de participación ciudadana donde, además, no está la oposición.  En cambio, en el senado de mayores (así se llama el consejo de participación de los de más edad) se tuvo en cuenta la sugerencia de IU de que despareciera el órgano permanente en el que no cabía la oposición y, también, alguna asociación que no es de la cuerda del gobierno de Bellido, que en el caso de los mayores actúa con sectarismo, como hacía Bono en aquellos tiempos en los que felicitaba los cumpleaños de los centenarios y ponía casas de la cultura y polideportivos a los alcaldes amigos.

El PSOE impuso su mayoría en ambas votaciones y el PP votó a favor del Senado de Mayores y se abstuvo en el Consejo de la Infancia, con lo que ambos órganos fueron aprobados, siendo así que comenzarán a reunirse en 2014.

Aprobado lo anterior correspondía tratar el punto quinto del orden del día, referente al reglamento del archivo municipal. Como lo que se discutía era un tema eminentemente técnico el portavoz de IU, Alvarado, votó a favor, no sin denunciar que en lo tocante al acceso a la información municipal por parte de la oposición hay concejales del gobierno (la primera teniente de alcalde y concejala de cultura es un caso de libro) que se comportan de manera indecente. Por su parte, el PP votó en contra y el PSOE a favor, por lo que el reglamento fue aprobado.

Dos asuntos reclamaban la atención del pleno entonces: una moción contra la pobreza y a favor del trabajo de los cooperantes emanada del Consejo de Cooperación y una moción del PSOE contra la mal llamada ley de seguridad ciudadana.

El PP votó en contra de ambas mociones. En la primera, porque se criticaba al gobierno y se le pedía que no confrontara la ayuda al exterior con las necesidades de los españoles, lo cual es, además de peligroso, una infamia y un engaño. Y en la segunda, porque su nuevo portavoz, D. Iluminado Curto, dibujó un cuadro de violencia e inseguridad en las calles que es mentira con mayúsculas, además de una provocación a millones ciudadanos ejemplares que se ven obligados a salir a la vía pública a protestar porque están hartos de que un gobierno de corruptos y mentirosos les robe la vida.

Es muy grave que el grupo popular de Azuqueca de Henares consienta que su nuevo portavoz mienta sobre un asunto que afecta a los derechos civiles, sin los cuales la libertad es imposible.

Afortunadamente, ambas mociones fueron aprobadas por los votos a favor de IU y del grupo socialista.

Tras un turno breve de preguntas de algunos concejales del PP y sin que nadie del público se animase a intervenir terminó el último pleno de 2013, que quedará registrado en nuestras vidas como annus horrilibilis sin derecho a enmienda.