La “prensa” sin rostro pero con mucha cara

Se acercan las elecciones municipales, se nota, y como las hojas caen en otoño aparecen en los buzones panfletitos muy proclives al PP y al PSOE bajo la apariencia de periódicos “independientes” que la gente lee sin sospechar que tiene en sus manos pura propaganda de parte.

En una noticia anterior nos referimos a La Calle, gacetilla gratuita que ensalza a los señores del PSOE hasta un punto grotesco, exageradísimo, sin autoría, lo cual es una corrupción más en un país que está hecho un eccehomo.

Y ahora recibimos Guadanews, su homólogo por la derecha, en cuyas páginas las figuras de Román y de Cospedal son elevadas a proporciones épicas, inconmesurables, dejando tamañito al panteón griego de héroes homéricos.

La Calle y Guadanews, trompetería socialista y popular, periodiquitos que sólo publican los madrigales del poder, música celestial para el bipartidismo que habremos de soportar hasta las elecciones, lo cual es campaña electoral encubierta que no contabiliza en los estadillos del PSOE y del PP.

La Calle y Guadanews son el antifaz periodístico del bipartito. Leerlos es leer las notas de prensa del PSOE y del PP de un tirón y muy bien ilustradas, justo lo contrario de lo que debe hacer la prensa que es relatar los hechos noticiables tal y como son, sin más aditamento que el amor por la verdad.

No extraña que esto pase en nuestro país donde la colusión entre los medios, el poder político y el poder económico está en el tuétano y nutre la corrupción.

Los medios, que no son tales, engañan porque sirven al poder, convirtiéndose en poder que se cobrará las deudas por los favores concedidos, formando todo una maraña de oscuridades y mentiras que atufa. El efecto que se desprende de este tinglado es una ciudadanía embobada que salta por el aro cuando restalla el látigo.

Lector, lee lo que quieras porque hasta lo peor aprovecha en esos momentos muertos que se pasan donde nadie te acompaña. Pero lee a sabiendas de lo que leas porque el peor engaño es el que se oculta bajo el manto de la confianza.