Último Pleno del año 2014, con doce puntos en el orden del día

Entre los temas a tratar destacaba el proyecto de presupuestos del gobierno del PSOE.

El resto de los asuntos, excepto las mociones, se aprobaron por unanimidad: una cuestión de índole urbanística muy menor (admisión a trámite del programa de actuación urbanizadora de la UA-DD-26) y cuatro modificaciones técnicas de las ordenanzas fiscales.

En cuanto a los presupuestos, defendía el gobierno del PSOE unas cifras de ingresos y de gastos de 26´8 millones de euros.

Según el responsable de hacienda y candidato del PSOE a la alcaldía, señor Blanco, el proyecto de presupuestos era realista, solidario e inversor, tres adjetivos muy usados por el concejal cuando se refiere a las cuentas del consistorio, por más que estas tres palabras juntas, a veces, estén de más o no vengan a cuento, como es el caso.

También acostumbra el señor Blanco a explicar que un presupuesto es un supuesto-previo, un ente vivo, variable, cambiante, idea que llevada al extremo aboca al absurdo al excusar el cumplimiento de las cuentas.

Sabe el señor Blanco que no hay mérito en presentar un presupuesto realista porque lo contrario es reírse del común.

Además, el realismo no tiene que ver con los fines perseguidos, sean o no loables, y eso importa mucho en política así como en la vida misma. Se puede ser realista para la maldad y también para la bondad, para la chapuza y para la perfección. Quiero esto decir que el realismo del señor Blanco no es el único posible, afortunadamente, que hay otros realismos mejores, por ejemplo el que propuso IU de reducir gastos en asuntos superfluos, dedicar lo ahorrado a suplementar la atención a los que más lo necesitan y cumplir las sentencias que condenan al Ayuntamiento a restituir una parte de los recortes contra los trabajadores ordenados por el gobierno de Rajoy.

En cuanto a lo de solidarios, no niega IU que los presupuestos lo fuesen, exactamente en 1’36 millones de euros si sumamos las partidas dedicadas a asuntos sociales y a empleo. Denunciamos que ambas materias no son de competencia municipal por lo que deberían ser sufragadas por la Junta, que se niega rotundamente a hacerlo por orden de Cospedal (desgraciado bipartidismo), engordándose la deuda multimillonaria que la región mantiene con nuestra ciudad y con nuestros vecinos, agravio cruel que daña a todos y aún más a quien más sufre.

Y respecto a lo de inversores, los presupuestos consignaban partidas por 3’5 millones de euros, necesarias en general aunque algunas se podrían haber ahorrado de haberse realizado los trabajos de mantenimiento debidos de nuestro mobiliario público, redes de agua y saneamiento y zonas verdes, cosa que el PSOE no hizo durante dos años (2012 y 2013) porque le pareció mejor endeudar al municipio para levantar un centro joven que se inaugurará en vísperas electorales.

Hay otra forma muy distinta de referirse a los presupuestos presentados por el PSOE más sincera y veraz que la del concejal responsable, con la que descubrimos la cara oculta de su gestión durante los últimos cuatro años, sin rimbombancias ni trompetas, que pocos vecinos conocen y que fue expuesta por el señor Alvarado, portavoz de IU, para conocimiento general.

Lo primero que al señor Blanco no le gusta que se sepa es que heredó unas cuentas municipales sólidas (cuando IU era parte del gobierno) que le han permitido enfrentar la crisis en las mejores condiciones, con un Ayuntamiento sin vías de agua y con los aparejos equilibrados.

Cifremos lo dicho y empecemos hablando de la deuda. En el año 2011, el señor Blanco recibió un Ayuntamiento con una deuda viva de 10’7 millones de euros (el 36’8% del presupuesto municipal). El montante de deuda viva que dejará, en cambio, será de 13 millones de euros (el 48’5% del presupuesto municipal), herencia peor que recibirá el siguiente que gobierne. Significa esto que el señor Blanco legará un Ayuntamiento más endeudado que el que se encontró (en 2’3 millones de euros adicionales), con un presupuesto menor y con un peso de la deuda sobre las cuentas municipales mayor.

En el año 2011, el Ayuntamiento dedicó 1’79 millones de euros al pago de amortizaciones e intereses (el 6’1% del presupuesto). En el año 2015, la institución pagará 2’2 millones de euros por los mismos conceptos, un 23% más, cifra que supone el 8’2% del presupuesto.

En el 2011, la capacidad adicional del Ayuntamiento para endeudarse era de doce millones de euros. En el 2015 se habrá reducido a cinco millones.

En consecuencia, los cuatro años de la legislatura del señor Blanco han supuesto para las arcas municipales más deuda, más amortizaciones e intereses y una reducción pronunciada del margen de maniobra presupuestario.

En cuanto a los impuestos, las tasas y los precios públicos, la situación con respecto al año 2011 ha empeorado sin discusión, no sólo por las subidas fiscales ordenadas por el PP (IVA, IBI y Agua) y por el PSOE (tasas y precios públicos municipales) sino, también, por el empobrecimiento de los vecinos castigados por la crisis que han visto muy mermada su capacidad de pago. El IBI, por imposición de Rajoy y de Montoro, ha crecido un 37’7%, lo que tiene una repercusión inmediata en los ingresos municipales, que crecen espectacularmente por este motivo. En el 2011, el Ayuntamiento recibía 6’1 millones de euros por el IBI. En el 2015, el impuesto de bienes inmuebles recaudará 8’4 millones de euros, esto es, 2’3 millones más. Igual ocurre con otras figuras impositivas, esta vez puramente municipales y sometidas a la decisión del gobierno municipal. Los ingresos por tasas de deportes, cultura y educación ascendían en el 2011 a 320.000 euros. En el 2015, después de las elevaciones del señor Blanco, los ciudadanos pagarán por estos servicios 280.000 euros más. Finalmente, por tasas de agua y depuración se cobrará en el año 2015 un 13% más, subida que es imposición de la MAS gobernada por la mayoría absoluta del PP.

En pocas palabras, vivir en Azuqueca de Henares es hoy mucho más caro que hace cuatro años y a las familias que sufren la crisis este encarecimiento comienza a resultarles insoportable.

Finalmente, en lo relativo a los ingresos municipales, siendo cierto que Cospedal nos ha condenado a un castigo y venganza consistente en el cerco económico para provocar nuestro hundimiento, el señor Blanco no menciona que tanto en el año 2014 como en el 2015 recibimos aportaciones del gobierno central (PIE) por un importe de 6’4 millones de euros, dos millones más que lo presupuestado en el 2011, último año del gobierno de Zapatero. Si en el 2011 recibíamos de la Junta y del Gobierno central 6’6 millones de euros, en el 2014 recibimos 6’4 millones, aunque sólo procedentes del gobierno la nación, siendo la diferencia de 200.000 euros aproximadamente.

Esto no excusa que la Junta nos deba más de seis millones de euros, viniendo una parte importante de cuando Barreda gobernaba y el resto de Cospedal.

La comparación presupuestaria entre los años 2011 y 2015 refleja un muy buen punto de partida de las cuentas municipales (la herencia recibida de la que nunca habla el señor Blanco), un deterioro de las cifras de deuda, un aumento del pago por intereses y amortizaciones y una subida de impuestos que asfixia a muchos vecinos.

Esto es lo que no se cuenta, lo que Azucahica no publica y lo que el concejal Blanco no quiere que se sepa.

Tampoco le gusta al señor Blanco que se diga que su proceder ante la crisis ha consistido en privatizar y recortar, a lo que se añade que su gobierno ha maltratado a algunos colectivos de trabajadores municipales con saña e irracionalidad, manteniendo con el resto un clima de hostilidad poco propicio.

Además, el señor Blanco no quiere que se airee que ha sido un concejal privatizador de servicios públicos esenciales como el alumbrado de las calles o la gestión de la recaudación por la vía ejecutiva, también de asuntos urbanísticos relacionados con la cesión a intereses privados del uso del suelo dotacional, incluso contra el criterio de  la intervención que le advertía de los perjuicios que sus decisiones causaban al consistorio.

El señor Blanco ha sido un concejal promotor de concesiones a empresas privadas por 15 y 50 años, que son privatizaciones a muy largo plazo que no benefician a los vecinos y que hipotecan gravemente la soberanía de quienes haya de gobernar la ciudad en el futuro

Antes, cuando comenzaba una legislatura brotaba una ingenuidad, la de un tiempo nuevo con pocas ataduras y propicio para soñar y hacer. Ahora, con tantas cargas que se arrastran, con privatizaciones cuasi perpetuas blindadas por rescates multimillonarios las legislaturas nacen mustias, sin ilusión, mermadas en capacidad, en potencia.

Dicho lo anterior y reconociendo un mérito al presupuesto presentado por el señor Blanco (los 1’36 millones de euros dedicados a gasto social) el concejal de IU, Alvarado, propuso al gobierno del PSOE votar a favor del presupuesto si aceptaba dos reivindicaciones muy razonables: la primera, establecer ayudas indirectas a las familias que por razón de necesidad no pueden pagar un IBI que está por las nubes y, la segunda, que el gobierno cumpliera la sentencia 181/2014 del Juzgado de lo Social de Guadalajara en la que se le insta a devolver la parte correspondiente de la paga de diciembre del 2012 que fue eliminada por el gobierno de Rajoy.

La respuesta del gobierno del PSOE a ambas peticiones fue decepcionante. A la primera, remitió a una comisión futura que hemos reiterado por registro el 9 de enero, no vaya a ser que la comisión acabe alelada en algún limbo a la espera de la redención burocrática de la humanidad. A la segunda demanda el gobierno también se negó, aunque momentáneamente según dijo, afirmando ambas cosas de manera confusa y con razones peregrinas que tuvo que rectificar al instante.

Rechazadas por el PSOE las peticiones de IU, Alvarado se abstuvo en la votación final con el fin de que nadie afirme que se vota en contra de un fondo de 1’36 millones de euros a favor de los más necesitados y, también, para que nadie acuse a IU de consentir privatizaciones abusivas y subidas de impuestos que asfixian a los trabajadores y a los parados.

Tras el debate, los presupuestos fueron aprobados con los votos a favor de los concejales socialistas y de los no adscritos. El PP se abstuvo, aunque por razones misteriosas que no acertó a explicar en unas intervenciones que no pasarán a la historia.

Quedó para el final del Pleno la discusión de tres mociones, dos del grupo socialista y otra de los concejales no adscritos.

La primera, sobre protección a la infancia, se convirtió en declaración institucional.

La segunda, de reconocimiento a los cooperantes, que se presentaba a instancias del Consejo de Cooperación, recibió el sí de todos los miembros de la corporación excepto los del PP, que se abstuvieron, recibiendo el justo reproche del resto de concejales.

La última moción, en la que se pedía la unanimidad de los miembros de la corporación en la defensa de las reivindicaciones sanitarias tuvo como origen, también, un comentario despectivo por parte de la jefa nominal del PP azudense, ofensa que fue recriminada por el concejal de IU, por los no adscritos y por los del PSOE, y que obligó a quien ejercía de portavoz accidental del PP a pedir disculpas (muy matizadas) por lo dicho por su jefa.

Tildaba doña Aure, así se llama la jefa nominal del PP azudense, de payasos a los que fuimos a Toledo (concejales y vecinos) a reinvidicar el centro de salud para todos, insultando al circo, del que esta señora tiene una idea deformada y fea porque el circo es, en palabras de nuestro clásico Ramón Gómez de la Serna, el Paraíso primitivo, donde tenemos que ser más justos, ingenuos y tolerantes.

Desconoce tal vez doña Aure que el inventor de la greguería impartió una conferencia colgado del trapecio del Circo Americano, creando una nueva figura, la de orador de trapecio, con la que agasajó al respetable con un humorismo serio y agudo, palabras que recomendamos lea (nos brindamos a enviarle copia, si gusta) por hermosas y limpias.

No hay duda doña Aure, payaso no es un insulto porque el payaso hace reír a los niños, que es la cosa más grande del mundo, con sus ademanes, surrealismos y cabriolas.

El circo es noble y si hubiera más payasos de buen corazón el mundo sería mejor, más sano y luminoso y no el antro que nos están construyendo un puñadito de malvados, doña Aure.

Si no hubo unanimidad en la discusión tampoco en la votación, de modo que la moción de los concejales no adscritos fue aprobada con los votos favorables de IU, del PSOE y de sus proponentes.

Así concluyó el último Pleno del año 2014, de un modo innecesariamente bronco, en el que se resume lo que ha sido este año de crisis, el sexto, sin recuperaciones falsas, abisal, oscuro y excluyente.

Cuatro meses quedan para las elecciones municipales y autonómicas y seis o siete más para las generales, momentos claves para liberarnos de la tiranía que nos oprime, material y espiritualmente. Hagámoslo sin miedo, por completo, rompiendo con todo lo malo que es mucho y sin excluir a los que siempre lucharon, en solitario, cuando en este país dominaba un anticiclón político que se lo tragó todo, crítica, rebeldía e inteligencia.

Atrevámonos a tomar el timón de nuestras vidas de una vez por todas. Si no lo hacemos no mereceremos un mañana mejor.