Los cien días del gobierno de Blanco

Los cien días del gobierno de Blanco no son de diez como el alcalde los califica. Una pequeña dosis de modestia y humildad no le vendría mal a nuestro regidor y a sus concejales que callan y otorgan sus grandilocuencias.

Debería el alcalde dejarse de rimbombancias y reservar estas generosidades para el resto de la legislatura porque de lo contrario, alcanzada ya la perfección sin merecerlo, sólo quedaría un camino: el de la decadencia y el suspenso.

El gobierno de minoría del PSOE ya comenzó con mal pie esta legislatura al rechazar la oferta que le hacía el grupo municipal de IU-Ahora-Azuqueca de Henares en cuanto a las liberaciones de los grupos políticos. Izquierda Unida ya lo adelantó en su programa electoral: si lograba gobernar reduciría el presupuesto del gobierno municipal destinado a personal de libre designación, respetando los derechos de la oposición.

En coherencia con su programa, Izquierda Unida propuso que todos lo grupos políticos renunciaran al personal eventual, manteniéndose exclusivamente para la alcaldía un auxiliar administrativo. La oferta no agradó a nadie y mucho menos al gobierno. Esta renuncia colectiva, de haberse realizado, hubiese supuesto un ahorro de 134.794 euros al año (sin incluir la seguridad social), dinero que podría haberse destinado al incremento del gasto social con medidas muy concretas que IU llevaba en su programa: bolsa de viviendas en alquiler para familias que sufren ejecuciones hipotecarias, plan de apoyo municipal para favorecer el éxito escolar, ampliar el número de becas para compra de libros así como su cuantía y compensaciones de IBI y de precios públicos a familias en riesgo de exclusión social.

Pero el señor Blanco no lo quiso así. Con un concejal menos que en la legislatura pasada y en un momento de crisis como el que atravesamos, decidió liberar a su equipo de gobierno al completo y a tres cargos y medio de confianza, lo que significa tener más liberados que en la legislatura anterior cuando su partido, el PSOE, gobernaba con más concejales.

Alardea en su balance de “lo avanzada que está la reclamación del antiguo centro de salud y también del pago de la deuda”. Pero ni sabemos nada sobre si se ha recuperado la titularidad del centro de salud, porque sí que manifestó, cuando era concejal de hacienda en el gobierno de Bellido, que la señora Cospedal había cedido la titularidad del centro a la Tesorería General de la Seguridad Social, ni sabemos cuál es el estado actual de la deuda que la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha mantiene con Azuqueca de Henares.

Durante la legislatura pasada el señor Blanco se manifestaba un día sí y otro también para que Cospedal devolviera hasta el último céntimo de lo que debía al municipio y se concentraba a las puertas del antiguo centro de salud, con camiseta reivindicativa incluida, animando a las vecinas y vecinos a que hicieran lo mismo. En esas luchas, por cierto, siempre estuvo IU, aunque al contrario que Bellido y Blanco, huérfana de fotógrafos y de medios desinformativos dedicados a replicar sus luchas y esfuerzos.

Nada dice el alcalde de cómo se llega a instalar en nuestro municipio una multinacional líder de la fritanga, las grasas saturadas y de la precariedad laboral. Mal camino es ocultar información a los vecinos cuando en campaña, siendo candidato, hablaba de transparencia y participación ciudadana. El señor Blanco ha privatizado patrimonio público (suelo dotacional) para atraer a la multinacional en cuestión, cediendo miles de metros de suelo público a esta empresa por cincuenta años para que se instale a cambio de un canon de risa.

¿Y qué hay de esas instalaciones municipales como El Foro Cívico o la Casa de la Cultura con sus sistemas de refrigeración estropeados durante semanas mientras usuarios y trabajadores soportaban las altas temperaturas del pasado mes de julio sin que ningún concejal tomara cartas en el asunto? ¿Y de esos parques como el de La Quebradilla o el del Arboreto que presentaban un estado de deplorable y que si no llega a ser por las continuas denuncias de IU-Ahora serían zarzales afestados de basura?

A todo eso se suma las promesas electorales incumplidas, como la construcción del tanatorio-crematorio que según afirmaba el señor Blanco en precampaña, estaría funcionando en el mes de agosto, la falta de información a la oposición de cuanta gestiones esté haciendo para acelerar estos trabajos, o los votos en contra de las concejalas y concejales del PSOE a las mociones que IU-Ahora-Azuqueca de Henares presentó en los plenos de julio y septiembre, una para exigir a la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha el pago de la deuda que tiene con nuestro Ayuntamiento y otra a favor de que los bancos y otras entidades financieras paguen el Impuesto de Bienes Inmuebles de las viviendas vacías que tienen en su poder, mayormente de las que no tienen inscritas en el catastro.

Son datos que un alcalde no debe olvidar incluir en el balance de su gestión. Al no hacerlo oculta la realidad municipal y mal-informa a las vecinas y vecinos de nuestro municipio.

Ya lo decía Cicerón, “la verdad se corrompe tanto con la mentira como con el silencio”. Téngalo en cuenta Alcalde.