El señor Alcalde se niega a aplicarle a la banca un IBI especial

Hace catorce meses le pedimos al señor Alcalde que aplicara un IBI especial a viviendas vacías propiedad de los bancos.

Lo hicimos porque nos parecía escandaloso que los bancos, que acumulan un patrimonio inmobiliario inútil procedente de desahucios y de operaciones inmobiliarias fallidas, pagaran los mismos impuestos por esas viviendas que una familia que utiliza su casa para vivir. El destino de lo recaudado, por ejemplo, podría ir a un fondo de ayuda a familias desahuciadas o en proceso de estarlo.
El señor Alcalde respondió a nuestra petición prometiendo crear una comisión para estudiar el asunto. Nunca más se supo.
Durante estos catorce meses de silencios y promesas incumplidas, el Portavoz de IU, Emilio Alvarado, le ha recordado en numerosas ocasiones al señor Alcalde sus palabras y la inmoralidad de no hacer nada contra unos bancos que nos han llevado a la ruina.
El partido del señor Alcalde, el PSOE, mientras gobernaba Zapatero, impidió la dación en pago y cualquier otra iniciativa tendente a aliviar la terrible situación de los desahuciados, que ya se contaban por cientos de miles. En aquel entonces era más importante para el PSOE defender a la banca que a las familias que eran arrojadas a la calle con lo puesto. Produce sonrojo reproducir los argumentos de los diputados socialistas en contra de modificar las leyes hipotecarias, que les perseguirán como sombra al cuerpo hasta que pidan disculpas sinceras. Eran tiempos en los que el portavoz del grupo socialista en el Ayuntamiento, el señor Escudero, se atrevía a censurar párrafos de una moción de IU en contra de los desahucios sólo porque herían la sensibilidad de su jefe de filas, el señor Zapatero.
Ahora el PSOE ya no gobierna ni en la nación ni en la región. Además, algunos desahuciados han tenido el mal gusto de quitarse la vida arrojándose al vacío cuando el representante del juzgado, acompañado del cerrajero y de la fuerza pública, llamaba a sus puertas. Sólo entonces el señor Alcalde se ha puesto algo rumboso con los desahuciados, a los que les ha cedido espacio y asesoría municipal, de lo cual nos alegramos porque lo necesitan como el comer.
Vivimos una situación absurda, además de lamentable. En nuestra ciudad los bancos atesoran viviendas vacías que son un bien muerto. Esos mismos bancos, quejosos por acumular pisitos devaluadísimos, echan a la puñetera calle a las familias que no pueden pagar sus hipotecas. No bastando con lo anterior, los bancos cargan a los contribuyentes el coste de sus fechorías, en un proceso de desamortización fraudulento en el que ya se han pactado en secreto, en Bruselas y en Berlín, los precios de recompran.
Pero volvamos al IBI especial, del que nunca más se supo. Imponerlo es una decisión puramente municipal. No hay que pedir permiso a ninguna otra instancia, ni informe preceptivo ni nada que se le parezca, para hacerlo. Se dispone o no, en ejercicio de la autonomía local. Por tanto, si no se aprueba en Azuqueca de Henares es porque al señor Alcalde, y al resto de sus concejales,  no les da la realísima. Así de simple y así de triste.