Guadalajara: 1.500 manifestantes en la convocatoria de la Cumbre Social contra el paro y la corrupción

Seis millones de parados. Más de 400.000 desahuciados. En 2012, el PIB cayó un 1’4%. En 2013 disminuirá otro tanto, lo que supondrá alcanzar los seis millones y medio de parados. Salarios desplomados. IVA por las nubes. Hundimiento del consumo. Cierre de negocios. En 2012 la fuga de capitales ascendió a 180.000 millones de euros. Se cierran colegios. Se despide a miles de médicos y profesores. Fraude fiscal escandaloso y amnistía fiscal para los amiguetes y demás sinvergüenzas. En el último año, la seguridad social perdió casi 800.000 afiliados, situándose la cifra de inscritos en 16.179.000, como hace diez años, lo que significa que no hay ni dos trabajadores cotizantes por cada jubilado, límite de la viabilidad del sistema. La juventud más preparada se marcha del país. La que no, se queda, soportando tasas de paro de más del 55%, precariedad y salarios de miseria en el mejor de los casos. Demográficamente la situación es también insostenible. Vamos a una sociedad envejecida y sin asidero. España se ha convertido en el país con la mayor desigualdad social de la UE. El 22% de los hogares españoles viven por debajo del umbral de la pobreza, afectando esta lacra a casi dos millones trescientos mil niños. Los comedores escolares se cierran, al igual que las guarderías públicas.

En nuestra región, el curso comenzó con 10.000 alumnos más y 5.000 profesores menos. Se cierran plantas enteras de hospitales públicos. La sanidad se convierte en un negocio, como el agua y los montes públicos, que se malbaratan a los amigos. A pesar de los recortes brutales las subvenciones a la iglesia católica se mantienen. Castilla-La Mancha es la región de España en la que más creció el paro durante el último año (un 12’1%), alcanzándose la marca absoluta de 296.500 desempleados (el 30’02% frente al 26’02% nacional), 51.000 más que hace un año, de los que 128.071 no cobran ninguna prestación.

Además de todo esto tenemos que soportar a los Bárcenas, Cospedales, Correas, Gürteles, Rajoyes y demás, que saben muy bien lo que hacen y que por eso mismo lo hacen, riéndose en nuestra cara. Mientras tanto, ni un banquero en el banquillo y menos en la cárcel. Es insoportable.

El PP ha logrado destrozar este país en año y medio. Aún le quedan dos años y medio de mayoría absoluta para acabar con todo vestigio de vida inteligente, para siempre jamás. ¿Qué más tiene que ocurrir para exigirle al que gobierna que se vaya a su casa, por mentiroso y dañino?

Estas son las razones por las que la gente protesta. Razones de peso, quintales de motivos. El negro futuro se proyecta sobre el presente. Por eso la gente se echa a las calles, sabiendo que el gobierno no escucha, presagio de catástrofes.